01
Primero, acordad el total.
Antes de ver lugares, decidid cuánto podéis gastar en total. Incluid vuestros ahorros y el dinero que quieran aportar vuestras familias, y poneos de acuerdo juntos.
Apuntad la cifra. Cada decisión posterior es más fácil cuando se mide frente a un total acordado.
02
Repartidlo en categorías.
Dividid el total en categorías. Un punto de partida habitual destina alrededor del 30 % al lugar, alrededor del 25 % al catering y la barra, y alrededor del 10 % a la fotografía y el vídeo, con partes más pequeñas para el vestuario, la música, las flores, la papelería, el transporte y los regalos.
Moved dinero entre categorías según lo que más os importe y guardad una pequeña cantidad para imprevistos.
- Lugar: alrededor del 30 %.
- Catering y barra: alrededor del 25 %.
- Fotografía y vídeo: alrededor del 10 %.
03
Tened en cuenta los anticipos y los pagos finales.
La mayoría de los proveedores piden un anticipo al reservar y el resto cuando se acerca la boda. Registrad los dos pagos con sus fechas de vencimiento en cuanto firméis, para que los pagos finales no os pillen por sorpresa.
Comparad presupuestos antes de comprometeros. Un precio base más bajo puede acabar saliendo más caro cuando se suman los gastos de desplazamiento, los impuestos y las propinas.
04
Registrad cada gasto en el momento.
Añadid cada gasto cuando lo acordéis, no cuando lo paguéis. Así veréis siempre lo que ya está comprometido, no solo lo que ha salido de vuestra cuenta.
Revisad el presupuesto una vez por semana durante los meses de más trabajo. Cuando una categoría se pase, decidid enseguida de dónde sale el dinero. En DJENETE, las alertas os avisan cuando una categoría se acerca a su límite y cuando vence un pago.
